“Las fronteras fueron creadas por los ambiciosos, por los hambrientos de poder, por los opresores, a filo de espada, guerra y sangre”.
Nadie es ilegal, del Creador Supremo es la tierra y todo lo que hay en ella.
Los seres humanos inventaron las fronteras para delimitar su poder, para acaparar para sí lo que era de todos. Ningún ser humano es ilegal, todos somos hermanos, aunque hablemos diferentes lenguas o tengamos diferentes culturas.
El Salvador es uno de los países de América Latina con un alto nivel de migración hacia el norte, 2.5 millones de la población viven en los Estados Unidos en donde son discriminados y marginados.
La gente emigra porque en el país no existen oportunidades reales para desarrollarse. ¿A quién le gusta irse de su país y abandonar su familia?.
Cada día hay cientos de personas que son asaltadas, violadas, despojadas o asesinadas en las fronteras. Las naciones del Primer Mundo (que hipócritamente han firmado y ratificado la Declaración Universal de los Derechos Humanos) hacen planes para levantar muros y cerrar sus puertas.
¿Por qué hay globalización económica y no se abren las fronteras para que la humanidad pase por donde le dé la gana?, ¿No eran más importantes las personas que el mercado internacional?.